
Ernestina, la bibliotecaria, es una chica dulce y bondadosa que se preocupa por preservar lo que para ella es algo muy importante: la cercanía a los libros. Ella es la bibliotecaria de la biblioteca de Chillán en el año 1939 (año del terremoto). Un día aparece un singular grupo de torpes pero simpáticos bandidos-músicos que deciden secuestrarla.
Sin embargo, las cosas no resultan como esperan: se equivocan, se contradicen y para colmo… se enferman. Son “malos”, aunque no saben por qué lo son; simplemente juegan ese rol por una especie de tradición familiar y el encargado de preservarla, es el mayor de los hermanos y jefe de la banda. Los hermanos chicos, lo que más quieren en la vida es tocar música. Al pasar el tiempo, se establece una afectuosa relación entre ellos y Ernestina, principalmente de parte del bandido jefe, lo que hará que una vez ocurrido el terremoto, se remuevan cosas profundas en todos ellos, dando un importante giro en sus vidas.




