
Es jueves. Para él es solo otro día con el polar azul y la insignia bordada a la izquierda, otro día limpiando las mejillas del futuro del país. Ella, ella tiene jaqueca, odia la clase, toma café, tiene una visa, lo mira y cree que es “desagradable”. Un jueves que nos mostrara que la vida nos puede otorgar aquello que, sin decirlo, deseamos. Solo debes ser invisible.
La vida ¿está sobrevalorada? ¿Qué es lo que nos importa realmente, la vida o quien la posee? La travesía de los caracoles, nos muestra desde dos puntos de vista una reflexión en torno a la vida, dos sujetos, cada uno con sus propios conflictos internos, materializando en escena aquello que ocurre en nuestras cabezas y que jamás mostramos. Dos personas que se diferencian en cuanto a género, rango etario, estrato social y color de ojos; una universitaria y un auxiliar de la universidad en un encuentro inexistente, pero que desemboca en la crudeza de la misma humanidad.




