
La obra transcurre en una desquiciada Oficina de Quejas, Desahogos, Desarrollo de la Personalidad y Manías Afines, que es atendida por dos extravagantes funcionarios, uno de los cuales, mientras atiende a diez ilusos clientes, ensaya un homenaje a su padre a quien considera rey sin corona de los bufones.
Obra afincada en lo absurdo-esperpéntico, en aquello que se asienta en lo real, pero que conlleva un elemento deformador que erosiona lo convencional tras la búsqueda de hacer visible el mundo desde su condición arbitraria




