
El texto de la puesta en escena nace de una investigación histórica realizada entre el dramaturgo Cristián Ruiz y Juan Pablo Buono-Core en torno a la ejecución política de Manuel Rodríguez, ordenada por la misma Logia Lautarina en medio del proceso independentista de Chile.
La pieza escénica desarrolla la articulación de las acciones que el personaje histórico tejió en su fatal destino, ficciona una acción dramática entre él y el actor que lo encarna tratando de contener la frustración de su paternidad inconclusa. En la trama se desarrollan las tres detenciones de las cuales Rodríguez fue víctima, enfrentando a O’higgins y a San Martín respectivamente. Estos hitos son presentados como eslabones de un hilo conductor donde el personaje pregunta por su hijo, problematiza su
rol de padre, hijo y guerrillero, pero además, con la aparición del actor en la trama como un personaje más, se abre el debate del fenómeno de la representación escénica como expansión del problema de la representatividad política.




