
“Muero, luego existo”, escrita por el dramaturgo chileno, Jorge Díaz, narra la historia de Zoilo Barredo, un desventurado exiliado político, que por falta de oportunidades, decide sobrevivir vendiendo su sangre en una particular clínica privada, y de ésta forma, aliviar el hambre por unos días. A consecuencia de su precario estado de salud, su sangre no es aceptada, sin embargo, aparece una nueva oportunidad en ésta transacción económica, develando así, el valor monetario, de la dignidad humana.
A través de una rica comedia negra, el montaje expone una crítica social sobre la salud pública y privada del país, acentuada por la sátira propia de la pluma de Jorge Díaz.




