
Cruda, estridente, delirante y vertiginosa. Una enfermedad degenerativa aqueja la salud de una madre, empujándola a un profundo estado depresivo, que le impide relacionarse con el resto del mundo. Su único contacto con el exterior es su hijo, quien se destaca por estar pendiente de lo que su madre necesita y por alentarla constantemente para que mejore su condición, muchas veces postergando su propia vida. La profunda oscuridad en la que vive su madre, impedirá que ella se dé cuenta que su hijo ha contraído una grave enfermedad que lo tiene al borde la muerte.




