
Doña Juana es una mujer emprendedora que, por años, ha mantenido en pie el cité de sus padres. De un carácter fuerte, pero amable, da cobijo a todo tipo de arrendatarios, especialmente a aquellos que, por uno u otro motivo, se han visto en la necesidad de independizarse para encontrar la dicha y tranquilidad.
Sin embargo, la llegada de Esterlina y Escolástica, irrumpen en la tranquilidad del cité, arruinando las fiestas de fin de año. Es por eso que doña Juana, junto a sus arrendatarios, levantan una bandera de lucha para no dejarse pisotear porque, a pesar de ser personas de escasos recursos, merecen vivir con absoluta dignidad.




