
Tres jóvenes buscan exorcizar sus fantasmas. En dicha búsqueda se verán obligados a enfrentarse con el pasado, sus miedos y la soledad. En el intento vehemente y desesperado por intentar eludir sus destinos, llegarán hasta las últimas consecuencias para alcanzar sus sueños.
“La muerte ronda como consecuencia de ese creer merecer un destino feliz, de este modo, la puesta en escena busca potenciar la violencia de estas tres realidades, situándonos en un espacio íntimo, el que contemplamos voyeristamente. Es ser testigos de la revelación del secreto de cada personaje. Con el riesgo de encontrar algo de nosotros allí”, expresa Hernández.
Cada uno de los textos corresponde a una adaptación hecha por el director en relación a los siguientes textos: «Las desesperadas fantasías de una solitaria soñadora» de Enzo Ferrari, «La revolución risa» de Maximiano Contreras y «Futuro esplendor» del propio David Hernández. Protagonizada por Francisca Olivares, Samuel González y Macarena Fuentes.




