
Clausewitz es un refugiado de origen polaco que llega a un país de Latinoamérica, en este caso adaptada a Chile, a finales de la segunda guerra mundial, quien intenta obtener una visa para crear una nueva vida lejos de los horrores de la guerra. Sin embargo, en una aduana porteña se encuentra con un funcionario de migraciones llamado Segismundo, quien aún no ha sido notificado que la guerra ha terminado, generándole al recién llegado absurdas situaciones que hacen pasar al espectador por las más diversas emociones desde la ternura, la risa y el dolor.
Paralelamente la obra invita a reflexionar sobre el sentido de las artes, en momentos tan desgarradores de la humanidad, como los que se pueden vivir en una guerra.




